Salud y Negocios / Es hora de que los seguros se abran a otros hospitales

El Economista – Empresas y Negocios – Pág. 22, Maribel R. Coronel.-

Querer bajar costos hospitalarios comprando los medicamentos y demás insumos médicos es como llevar tu filete al restaurante para que te lo sirvan y te salga más barato. Así pintan lo absurdo que les resulta a los directivos de hospitales las nuevas estrategias de las aseguradoras para reducir precios.

De lo que se trata para algunos es salirse de la caja y encontrar nuevos esquemas de aseguramiento más allá de los seguros de gastos médicos mayores dirigidos al nivel más alto de ingreso.

Es el nicho en que se han concentrado las aseguradoras desde hace décadas donde las pólizas fueron armadas en función de las grandes cadenas de hospitales con costos demasiado elevados, sobre todo por hospedaje. En ese nicho totalmente aspiracional los hospitales están inamovibles porque no quieren abandonar el esquema que tan redituable les ha sido, pero el cual irremediablemente ya está agotado. Sabemos que los más renuentes a negociar son el Grupo Ángeles -que precisamente preside la Asociación Nacional de Hospitales Privados (ANHP) con Roberto Simón a la cabeza- y el Hospital Español.

Ante tal inmovilidad de uno y otro lado, lo que ha pasado es que los crecientes costos se han terminado transfiriendo al asegurado y éste para no cancelar su póliza ha elevado el deducible; es una tendencia que está llevando a que en vez de seguros de gastos médicos mayores tengamos seguros privados de gastos catastróficos, porque en caso de enfermedad la primera parte la está poniendo el asegurado pagando altos deducibles.

Lo interesante es que hay otros grupos hospitalarios más abiertos a ser flexibles y encontrar modos de trabajar con las empresas de seguros para armar paquetes accesibles a la clase media.

Está el caso del Consorcio Mexicano de Hospitales (CMH), encabezado por Javier Potes, que integra a 43 hospitales en 39 ciudades de 22 estados. El CMH lleva años buscando cómo trabajar en forma transparente con las aseguradoras bajo nuevos modelos y nuevos productos con margen para ambos lados. A la fecha el CMH representa apenas 10 % de las primas de seguros médicos pero el potencial para este tipo de hospitales medianos pinta para mucho más.

El CMH lleva tres años entregándole a AMIS, de Recaredo Arias, un libro con sus indicadores estratégicos que los grandes hospitales nunca han aceptado darle. Dicho reporte incluye no sólo datos económicos como el comportamiento de ventas, costos, sueldos y márgenes de utilidad, sino también indicadores de calidad en el servicio como mortalidad, infecciones, reingresos, etcetera, que deben ser una interesante referencia para las aseguradoras.

Pero el CMH ha sido como la muchacha bonita e inteligente que le coquetea al galán, y éste se mantiene obnubilado por la otra chica adinerada aun cuando ésta lo maltrata y sólo le da largas. Sin embargo, es de esperarse que la realidad irremediable se sobrepondrá; las aseguradoras tendrán que encontrar la manera de diseñar seguros más accesibles y ello no será posible con los hospitales cuyo negocio dominado de hospedaje hospitalario de gran lujo no hay forma de extenderlo a la mayoría.

Un estudio de CMH encontró en el 2016 que al menos 35 millones de mexicanos del segmento medio / medio bajo están acudiendo a servicios privados por no tener seguro de gas tos médicos y no estar conformes con la calidad y oportunidad de la seguridad social. Javier Potes es donde ve una clara área de oportunidad donde lo que falta son opciones de financiamiento para hacer el servicio médico privado más accesible y eficiente.

Es decir, los seguros tienen que extender su rol financiero y necesitan ubicar cómo complementarse mejor con los hospitales, pero quizá ya no con los mismos de siempre.